Aprende a mejorar la tierra de tu cultivo de cannabis

Ocurre como con los cimientos de cualquier edificio: si no están bien colocados, existe el riesgo de que la construcción se vaya abajo. Con la tierra y las plantas de marihuana sucede lo mismo. Si no contamos con un buen suelo o sustrato, las semillas de cannabis que cultivemos en él no se desarrollarán de forma adecuada y aparecerán problemas que nos darán muchos dolores de cabeza.

Consejos para una mejor tierra en cultivos de cannabis
Consejos para una mejor tierra en cultivos de cannabis

Si bien es el más habitual, la tierra no siempre es el lugar más aconsejable para nuestra plantación; y, por esto mismo, existen otras opciones que pueden ser más idóneas. Claro está, no siempre tenemos posibilidad de recurrir a otras alternativas, por lo que hay que saber cómo optimizar la tierra en función de lo que nos encontremos.

Para conseguir un espacio de cultivo en el que las plantas se desarrollen de forma óptima, hemos de tener preparadas ciertas técnicas para sacar el máximo partido a la tierra. Por ello te hemos traído estos pequeños trucos a los que puedes recurrir, estos te serán útiles, sobre todo, cuando cultivemos en exterior.

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La Preparación

El primer paso es tener claro cómo ha de ser el sustrato ideal para el desarrollo del cannabis. Por regla general, la tierra deberá ser esponjosa, pues así las raíces crecerán de forma óptima. Otro factor clave es el pH, que tendremos que regular en función de si es demasiado alcalino o demasiado ácido.

Al mismo tiempo, cuanto más fácil sea regular la humedad mucho mejor; y si, además, la tierra cuenta con una vida microbiana acertada, entonces todo habrá salido a pedir de boca.

Doble excavación

Para airear la tierra y conseguir que el suelo esté menos compactado de cómo lo encontramos, tendremos que excavar una primera vez en el lugar donde vayamos a cultivar nuestra marihuana. Cuando la tierra que estaba abajo vaya a la superficie, repetiremos el proceso.

De esta forma tan sencilla como eficaz, permitiremos a las raíces un mejor contacto con el sustrato y que así les sea más sencillo acceder a los nutrientes y el agua.

Además, esta técnica también es ideal cuando nuestra intención es renovar la tierra. Este será solo el primer paso. Una vez tengamos el suelo aireado, añadiremos los recursos necesarios para su crecimiento o recurriremos a otros métodos más naturales.

Hierbas silvestres, nuestras aliadas

Si el suelo se ha compactado después de nuestro último cultivo de cannabis y queremos que recupere las propiedades que han permitido que nuestras plantas crezcan en óptimas condiciones, una alternativa puede ser dejar que se adueñen de ese espacio algunas hierbas silvestres.

Si por uno u otro motivo en una temporada no vamos a cultivar en ese lugar, podremos dejar que las plantas silvestres se hagan con esa porción de tierra para que el sustrato recupere sus propiedades de cara al siguiente año.

¿Y por qué las hierbas silvestres son buenas? Porque tienen raíces profundas, que acaban por romper los suelos compactados. Al hacer más transpirable el suelo, no solo se consigue mantener más este, evitando que se desmorone, sino que también se mejora la retención de agua y nutrientes

Aprovecha los residuos

Aunque haya quien prefiera invertir una importante suma de dinero para adquirir los mejores recursos en su cultivo de cannabis, siempre tenemos a mano elementos que nos permiten mejorar la calidad de la tierra. Sin ir más lejos, las hojas o los recortes de césped de nuestro jardín.

Solo debemos recolectar esos desechos del mantenimiento del jardín y extenderlos por la zona que hayamos destinado a nuestra plantación de marihuana. 

El propósito será crear un ambiente saludable para los insectos y las bacterias, que resultan imprescindibles para cualquier cultivo. Porque, a medida que estos desechos se vayan descomponiendo, los nutrientes que desprendan se filtrarán en el suelo para agregar materia orgánica a la capa superior.

Astillas de madera

Algo tan sencillo como es colocar pequeñas astillas de madera o incluso paja en la capa superior del suelo hará que el sustrato retenga mejor el agua, proporcionando a nuestras plantas una mejor nutrición.

En definitiva, lo más importante será no dejar nunca de experimentar. Si lees por aquí y por allí nuevas técnicas para recuperar el suelo y dotarlo de la salud necesaria para que contribuya a mejorar tu cannabis, no tengas el más mínimo reparo en ponerlas en práctica.

 Al tiempo que aprendes cómo sacar más partido al suelo, conoces cómo mejorar el cuidado de tus plantas de marihuana. Piensa que, como dice el refrán, no hay mal que por bien no venga.