Técnicas para una mejor germinación de tus semillas de marihuana

La germinación es fundamental para que las semillas puedan abrirse y se transformen en plantas de marihuana. Por eso, hay que tener en cuenta cuáles son las condiciones de temperatura, luminosidad y humedad idóneas en el proceso. Sin embargo, no existe un único método de germinación: servilletas, algodones o ‘jiffys’ nos ayudarán de diferente forma para que las simientes evolucionen y nazcan de ellas las primeras hojas. 

Técnicas para una mejor germinación de tus semillas de marihuana

Para que una semilla de marihuana se convierta en una planta fuerte y sana es fundamental que su desarrollo sea adecuado desde el primer momento de vida. Por eso, la germinación es fundamental para que la plántula sobreviva y crezca vigorosa. En ese proceso, cualquier cultivador ha de proporcionar a las plantas los mimos y cuidados que necesita.

Te explicamos paso a paso cómo lograr que tus plantas germinen satisfactoriamente, un proceso para el que puedes recurrir a diferentes métodos.

Primero conocer

En primer lugar, es necesario que conozcas qué sucede exactamente durante el proceso de germinación, a fin de entender cómo se transforma la planta de marihuana. En ese periodo, las semillas van a convertirse en plántulas, plantas jóvenes que presentarán la raíz y las primeras hojas, llamadas cotiledones. Esa primera producción de hojas será reemplazada por otras cuando la planta vaya creciendo.

El agua, el oxígeno, la temperatura y la luz son algunos de los factores fundamentales para conseguir que la planta dé esos primeros pasos con éxito. La humedad aquí juega un importante papel, ya que penetra en el interior de la semilla provocando que se hinche y pueda romperse la cáscara.

Lo normal es utilizar agua del grifo en ese proceso, si bien algunos cultivadores usan además peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), ya que ese extra de oxígeno ayuda a fortalecer la planta en sus primeros pasos.

Consejo útil

Se recomienda que las simientes estén a temperatura ambiente (en concreto, entre 20 y 25 ºC) para ayudar a la aparición del germen, se mantengan en entornos oscuros hasta que aparezcan los cotiledones y disfruten de unos altos porcentajes de humedad (entre un 70 y un 100 %).

Sin embargo, estos requisitos pueden variar en función del método de germinación que utilices. Detallamos algunos de los principales para que puedas decantarte por uno para tu cultivo o para que vayas probando diferentes hasta dar con la opción que mejor se adapte a tus necesidades.

Técnicas:

* Rodeada de papel

En primer lugar, vamos a detallar los métodos más sencillos, en los que no es necesario el uso de tierra y solo necesitamos útiles que tenemos por casa. Por ejemplo, servilletas de papel o papel de cocina para favorecer la germinación.

Técnicas para una eficaz germinación de tus semillas de marihuana

Una vez que humedezcas el papel un poco, envuelve las semillas en él. Lo mejor es que las mantengas en un lugar templado, oscuro y entre 20 y 25 ºC, como hemos comentado. Para garantizar que se cumplen esos tres factores, puedes colocarlas entre dos platos o incluso en un táper, asegurándote de abrir una rendija de vez en cuando para que penetre el aire.

Una vez que lo hagas, debes vigilar su evolución y comprobar que las semillas no se secan, humedeciéndolas si es necesario con un pulverizador.

El proceso

Las semillas brotarán en un periodo de uno a cuatro días aproximadamente, si bien pueden tardar hasta una semana en germinar. El proceso comienza con la rotura de la semilla por el aumento de tamaño del embrión, que se quiebra para separar los dos lóbulos que forman su cubierta. Deja así vía libre a un débil tallo primigenio que, una vez en el sustrato, se sumerge en la tierra para constituir una diminuta raíz que se va fortaleciendo poco a poco, hasta que tiene el vigor suficiente para alzar los restos de la semilla sobre la superficie de la tierra.

A partir de aquí, las dos valvas que envuelven a la semilla actúan como un par de paneles solares, captando energía solar, y comienzan a producir clorofila para, finalmente, dar lugar a las dos primeras hojitas dentadas. Cuando aparezcan las primeras hojas, realizaremos el trasplante a un lugar más adecuado y con más espacio, como una maceta.

* Entre algodones

Otra opción similar es envolver las semillas en algodón humedecido y colocarlas en un vaso de agua o en un tarro. De igual forma, hasta que aparezcan los primeros brotes, debemos verificar que los algodones estén húmedos.

Por otro lado, las semillas también se pueden colocar en un pequeño vaso de vidrio con agua (por ejemplo, en uno de chupito) para que germinen directamente en agua. Con el fin de favorecer el calor y la humedad, sugerimos colocar una taza al revés sobre el vaso.

Técnicas para una eficaz germinación de tus semillas de marihuana

* En la tierra

Una alternativa muy diferente es hacer que la semilla se desarrolle desde el primer momento en una maceta o en el suelo. Para ello, debemos remover bien el sustrato, humedecer la tierra sin pasarnos, colocar la semilla en un pequeño agujero y cubrirlo ligeramente con aquella.

Técnicas para una eficaz germinación de tus semillas de marihuana

Aunque si sale bien será más sencillo que los métodos anteriores, ya que no habrá que trasplantarla posteriormente, este proceso no es el más recomendable: la semilla puede quedar demasiada enterrada y la planta no llegar a brotar. Para recurrir a él, es fundamental que nuestro sustrato sea de calidad y que reguemos en abundancia.

Incluso, es posible sumergir previamente las semillas en agua, durante un día, para estimular la germinación.

* Discos ‘jiffy’ de turba y lana de roca

Vamos a explicar ahora dos métodos que requieren de un material específico. Son aptos tanto para la germinación como para el cultivo, y destacan por su eficacia: la germinación en discos jiffy de turba o en lana de roca. Este último es uno de los sustratos por excelencia de los cultivos hidropónicos.

Para que las semillas germinen, es recomendable sumergirlas previamente en un vaso de agua durante medio día o incluso una jornada entera. Además, también debemos hidratar con agua los discos o los cubos de lana de roca, siguiendo las instrucciones que especifique cada fabricante.

Técnicas para una eficaz germinación de tus semillas de marihuana

Posteriormente, hay que escurrirlos antes de insertar la semilla en el pequeño agujero que hayamos creado para ello, asegurándonos de introducir bien la raíz en el interior y recubriéndola ligeramente. Ahora, solo quedará guardar estos semilleros en un lugar cálido, aireado y húmedo.

En muchas ocasiones, se colocan para ello en pequeños invernaderos con orificios de ventilación, también conocidos como propagadores para semillas y esquejes. Estos invernaderos ya suelen venir preparados a fin de colocar los ‘jiffys’ o los cubos de lana. En una semana aproximadamente, nuestra plántula estará lista para su trasplante.

¿Y después?

Es necesario tener en cuenta que las plántulas tienen gran sensibilidad, por lo que no se recomienda manipularlas en un primer momento. Es más, a veces puede costarles que surjan de ellas los cotiledones, que se quedan pegados a la cáscara de la semilla o a la membrana que los envuelve. Para ayudarlos a salir, podemos usar unos guantes y unas pinzas, que nos ayudarán a retirar esa cutícula. 

Cuando la plántula tenga un tamaño adecuado y cotiledones, la mudaremos al sustrato o al sistema hidropónico para el resto de su crecimiento.

También se puede sacar las plántulas al exterior, aunque con cuidado de las bajas temperaturas nocturnas. Para ello puedes, por ejemplo, alojarlas en pequeños invernaderos o protegerlas con plásticos.

Como has podido comprobar, existen diferentes métodos a seguir con el fin de que tus semillas se transformen en plantas de marihuana. Si pones cariño y cuidado en la germinación, ese crucial momento de los primeros días de vida, también acabarás consiguiendo los mejores resultados al final, en el momento de la cosecha.