El cannabis, una alternativa contra la anorexia

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Según la Asociación Norteamericana de Trastornos Alimenticios, la anorexia es el más común entre las alteraciones psicológicas. Y no sólo es el trastorno más habitual, sino que también tiene el ratio de mortandad más alto, un 12,8% para ser exactos. Aunque hay diversas indicaciones médicas para contribuir al tratamiento de la anorexia, no todo el mundo quiere recurrir a los fármacos. La marihuana, en concreto, es famosa por los antojos que provoca, pero ¿podría usarse el cannabis terapéutico para tratar con éxito la anorexia?

El cannabis, una alternativa contra la anorexia

Fundamentalmente, se cree que las causas de la anorexia son traumas infantiles y el deseo impuesto por miembros de la familia o la sociedad de conseguir un físico esbelto. Sin embargo, recientemente se ha descubierto que hay factores genéticos y neurobiológicos que también juegan un papel importante.

La marihuana es conocida porque a menudo despierta en sus consumidores un hambre feroz. Por tanto, podríamos asumir, que la hierba podría ayudar a tratar la anorexia. Es más, existen estudios que han demostrado que el cannabis es un estimulante del apetito, especialmente para quienes padecen de SIDA. Pero los estudios sobre su efectividad para tratar la anorexia son muy limitados.

En Estados Unidos, sólo algunos estados permiten tratarla con cannabis terapéutico, donde se utiliza para combatir la ansiedad, las náuseas y la pérdida de peso incontrolada.

Una buena opción

Un estudio belga de 2011, sugiere que dado que la regulación disfuncional y los desequilibrios subyacentes en el sistema endocannabinoide son claves en los trastornos alimenticios, podrían desarrollarse tratamientos basados en cannabinoides muy valiosos terapéuticamente.

Además, el estudio señala que los cannabinoides también podrían ayudar a corregir las deficiencias endocannabinoides, contribuyendo así a la recuperación de la salud del paciente. Sin embargo, este estudio es muy limitado y es necesario seguir investigando.

En 2014, neurocientíficos europeos llevaron a cabo un ensayo con animales, que ha resultado fundamental para aportar una nueva explicación acerca del potencial terapéutico del cannabis, particularmente del THC en la anorexia. De hecho, los autores del estudio descubrieron que el THC activa los receptores CB1 del sistema endocannabinoide, de forma que incrementa el apetito al potenciar nuestros sentidos del gusto y del olfato.

Resultados positivos

Por último, pero no menos importante, podemos mencionar un estudio en humanos del Centro de Trastornos Alimenticios del Hospital Universitario de Odense, en Dinamarca, que ofrece más pruebas sobre la efectividad del cannabis para combatir la anorexia.

En cualquier caso, con sólo 24 participantes, se trata de una muestra pequeña. Durante el estudio, los pacientes recibían un placebo o Dronabinol, una forma sintética de THC. Los resultados hablan de mayores ganancias de peso con el Dronabinol respecto al placebo. Además, los autores afirman que el tratamiento fue «tolerado positivamente» con «pocos efectos adversos». De hecho, un año después de haber empezado el tratamiento, los investigadores continuaron haciendo un seguimiento de los pacientes y concluyeron que seguían mejorando su estado físico y su dieta, sin ningún signo de adicción o de abstinencia.

Aunque los estudios son escasos para sacar conclusiones sobre la capacidad de la marihuana para tratar la anorexia, sí hay pruebas sólidas acerca de la fuerte influencia del sistema cannabinoide sobre el apetito. Por eso, la idea de consumir cannabis para combatir la anorexia parece más que realista.

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