¿Cuál es el tamaño perfecto para una planta de interior?

Uno de los grandes errores de los cultivadores que se inician en el mundo del cultivo interior, es tener que lidiar con unas plantas de gran tamaño. Los principales motivos son los de querer comparar el cultivo interior con el cultivo exterior, el de siempre creer que se van a obtener plantas demasiado pequeñas cuando se cambia el fotoperíodo a floración, una mala elección de la genética a cultivar, e incluso una mala elección de la iluminación.

En interior, la altura ideal de las plantas no debería sobrepasar los 50-60cm. El poder de penetración de cualquier sistema de iluminación es limitado. Todo lo que quede por debajo de las puntas de las plantas, recibirán mucha menos calidad de luz que éstas. Las zonas más bajas, es incluso normal que queden a la sombra de las inferiores, así que las plantas estarán gastando energía en desarrollar ciertas zonas que no serán productivas.

Por lo tanto, no merece la pena que una planta alcance una gran estatura siempre que podamos evitarlo. Será más sencillo trata con plantas de 50 o 60cm, que con una planta de 100cm. Una de las reglas que más se repite en toda guía de cultivo, es la de cambiar el fotoperíodo de crecimiento a floración en cuanto las plantas alcancen los 30cm de altura y haya pasado un mes desde la germinación.

En condiciones de cultivo normales, ambas cosas sucederían prácticamente al mismo tiempo. Y si tuviésemos la suerte de que las plantas en menos de 4 semanas superasen los 30cm, por mucho que cambiemos el fotoperíodo a floración las plantas no florecerían hasta pasadas las 4 semanas, que es cuando alcanzan la edad sexual adulta. Esto siempre hablando de cultivo de plantas desde semilla.

La gran mayoría de variedades, en la fase de transición de crecimiento a floración sufren un fuerte estiramiento general. En ocasiones pueden llegar a multiplicar x3 o x4 la estatura inicial. Son en general las sativas e híbridos tanto índica/sativa como con dominancia sativa las que más suelen estirar. Es por ello que técnicas de cultivo como el SCROG o Main Lining son las más usadas con este tipo de variedades en interior.

Cualquier técnica que consista en suprimir la apical dominante, hará que la planta emplee su energía en un desarrollo más uniforme de las ramas inferiores. Con una simple poda apical, conseguiremos una planta de tamaño más bajo, donde todas las ramas tendrán un desarrollo más similar. Por un lado, se renuncia al gran cogollo central orgullo de todo cultivador. Pero por el otro lado se consiguen más cantidad de apicales, pero de menor tamaño.

La iluminación es importante

También la iluminación es importante para controlar el crecimiento de las plantas. Una iluminación inadecuada o demasiado alejada, hará que las plantas estiren buscando más calidad lumínica. El resultado son plantas espigadas, de tallos delgados y una ramificación que comienza muy alejada de las macetas. Esto a posteriori llega a ser bastante complicado de solucionar.

Durante toda la fase de crecimiento, mantener una distancia correcta desde las puntas de las plantas al sistema de iluminación será imprescindible para un desarrollo más harmonioso y compacto. Si alguna de las plantas tiene un crecimiento mayor que sus compañeras, la situaremos siempre en uno de los laterales del armario para que las plantas debajo de la iluminación no cuenten con posibles sombras.

Fuente: La Marihuana

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